Negroni-Escuela-Gourmet

100 años de compartir celebraciones. Hablamos por supuesto del Negroni.

 

El Negroni es un aperitivo Italiano que incluye Gin, Vermout y  Campari. Estas dos últimas son bebidas aromatizadas muy familiares en sabor, y aunque una tenga base de vino y la otra sea destilada; Ambas son mezcladas para crear uno de los clásicos de la historia de la coctelería: El Negroni.

Elegante por donde se mire y con un particular sabor, ha conquistado paladares a lo largo de los años. Sabemos que cada bebida es especial y más aún cuando tiene una sorprendente historia.

La historia y la leyenda.

La historia detrás del conocido Negroni relata que un día, Camillo Negroni le pidió al barman Fosco Scarselli agregarle Gin, (una bebida que había conocido en su paso por Inglaterra), en lugar de soda a su Americano y fue ahí donde nació uno de los tragos más emblemáticos de la historia.

También hay una leyenda maravillosa que relata que, en una fiesta que se llevaba a cabo en la alegre Roma de 1920, en el palacio del conde Camillo Negroni, hacía presencia Gabriele D’Annunzio. Príncipe de Montenevoso y duque de Gallese, (novelista, poeta, dramaturgo, etc) quien lograba atraer la atención de sobre todo, las mujeres, quienes se desmayan de solo escucharlo recitar sus poemas.

D’Annunzio le rogó al Conde que le pidiera a su barman un trago especial, que representara su amor imposible por la actriz Eleonora Duse. Y este sirvió ese cóctel donde se mezclaba la Gin, el Campari y el Martini Rosso. El cual se terminó bautizando con el apellido del conde Negroni.

Solo tres ingredientes son necesarios para el éxito.

Este aperitivo está elaborado solo con tres ingredientes que se sirven en partes iguales: Gin, Vermouth y Campari, acompañados de hielo y una rodaja de naranja. Pero el secreto del exito esta en medir en onzas, mezclar y refrescar bien en la coctelera, esto evitaría arruinar un clásico. Recuerda una onza de cada uno es lo ideal.

Y en el año 2019 se celebraron los primeros 100 años del Negroni. Campari, por su parte lleva varios años organizando el evento llamado “Negroni Week” donde se celebrar este icónico trago italiano por todo lo alto.

Si sos amante de la coctelería, te apasiona el servicio, sos ingenioso y deseas aprender mucho más sobre esta y otras historias, técnicas y los mejores cócteles del mundo, podes ingresar en nuestro curso de Bartender 100% online.

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Bodega de Vinos

¿Alguna vez te has preguntado a qué se refiere el término Crianza de Vinos?.

Se dice que solamente para Crianza de vinos, se utilizan uvas que permitan una buena evolución, pues la materia prima es fundamental. Esto dependerá de 3 factores: el tipo de uva, la calidad que ese año tenga la uva en cuestión, y el tipo de elaboración que haya tenido el vino (enología).

Los vinos que se consideran aptos para ser criados deben cumplir con las siguientes características: poseer cantidad suficiente de taninos, acidez, cuerpo, extracto seco, grado alcohólico y poca predisposición a la oxidación. Muchos piensan que la crianza es un proceso exclusivo de los vinos tintos. Pero también es posible hacerlo con los vinos blancos procedentes de uvas como la Chardonnay, la cual evoluciona muy bien.

Las dos fases de la Crianza de Vinos.

Una de las 2 fases fundamentales, es la crianza en madera o fase oxidativa, que se lleva a cabo en barricas de roble francés o americano consiguiendo así vinos complejos.

La fase de oxigenación del vino en el interior de la barrica de roble consigue la destrucción de los antocianos, que son los responsables del color que tiene el vino en su origen. Y por eso, los vinos tintos pasan de su color rojo violáceo, que tienen los vinos jóvenes, a un color rojo teja en los vinos madurados.

La madera traspasará alguno de sus componentes al vino durante esta fase. Este es el caso de los taninos y de los aldehídos. Estos influirán en el aroma y el sabor del vino. En la fase oxidativa se produce un proceso de evaporación de agua y de alcohol de aproximadamente un 10% cada dos años de envejecimiento.

Además, un exceso de tiempo de envejecimiento estropeará hasta al mejor vino. Y le hará perder su color, le aportará demasiados aromas y taninos de la madera. Además, hará que termine oxidándose irreparablemente.

Fase reductora o crianza en botella

Posteriormente el vino pasa a la fase reductora o crianza en botella. La regla de oro es que el vino debe estar guardado en un lugar ventilado, protegido de la luz, vibraciones y a una temperatura constante.

Se recomienda que exista humedad en el ambiente así como evitar los olores fuertes, e incluso los ruidos y los campos electromagnéticos (ejemplo: electrodomésticos). Y aunque nos encante exponer nuestras botellas, hay que evitarlo, lo mejor es guardarlas en un lugar oscuro, la luz puede estropear un vino, especialmente los blancos.

La humedad y la posición horizontal de almacenaje, son responsables de la buena conservación del corcho. Es por este motivo debe haber una buena ventilación en la bodega, así evitaremos olores de moho. El vino debe guardarse a una temperatura constante de entre 5ºC y 18ºC, siendo el punto óptimo entre 10ºC – 12ºC.

Importantísimo: Los cambios de temperatura bruscos, afectan principalmente al corcho, que cambia de tamaño y permite filtraciones de vino.

Todo esto y mucho más lo aprenderás de la mano de los mejores profesores, desde donde te encuentres. Animaté a iniciarte en el mundo del vino, nosotros estaremos felices de acompañarte en este camino.

Arte Latte

La historia del Arte Latte con dos fundadores que comienza en la década de los años 80.

Comencemos recordando que en el año 1980, el Arte Latte logró alcanzar popularidad en las cafeterías alrededor del mundo y los baristas hacían arte en las bebidas. ¿Pero cómo lo lograban? Necesitaban dos cosas, un shot de espresso y leche vaporizada; Y gracias al avance de la tecnología con la introducción de las máquinas espresso, los baristas aprendieron el proceso y la técnica de crear patrones sobre el espresso, que actúa como un lienzo mientras que la leche funciona como la pintura.

Las técnicas han evolucionado.

Estas técnicas han mejorado con el paso del tiempo y la educación en escuelas gastronómicas, y ya hoy en día existen dos técnicas para hacer Arte Latte: el vertido libre y el etching.

El vertido libre es la técnica que consiste en incorporar la leche vaporizada desde la jarra dentro de la taza de espresso. Mientras que la leche está siendo vertida en la taza, la combinación de los movimientos de la muñeca y la mano son usados, para controlar la forma y la figura que se está creando sobre el espresso.

Este tipo de técnica requiere de paciencia, práctica y habilidad con las manos. Las dos figuras de latte básicas de esta técnica son el corazón y la rosetta.

Por otro lado, el etching requiere un poco más de habilidad artística, pues es una práctica de dibujo sobre el café con la ayuda de distintas herramientas y la finalidad es crear imágenes en el café. Se pueden hacer rostros, retratos o, incluso hacer latte en 3D. La práctica es la clave para convertirse en un barista profesional.

Los padres del Arte Latte.

Luigi Lupi y David Schomer son los pioneros en el grandioso mundo del Arte Latte, una técnica innovadora y con el poder de enamorar a más de uno en su desarrollo. Luigi y David no se conocieron sino hasta mucho tiempo después, cuando comenzaron a escuchar el uno del otro, los rumores y las noticias en donde relataban que ellos eran los inventores de esta revolucionaria técnica sobre el café.

Lupi empezó a desarrollar su técnica, en arte latte con la ayuda de su maestro barista de Verona, Italia, llamado Piero Merlo, quien le enseñó las bases para elaborar los capuchinos. Además, Lupi expone en una entrevista, que fue durante una estancia en Venezuela en los años 70, cuando tuvo su primer contacto con el café y no fue sino hasta los años 80, cuando inició su pasión por el barismo, al punto de estudiar y aprender todo lo necesario para abrir su propia cafetería.

Más adelante para el año 1998.

Cuando ya había mejorado la técnica del arte en latte, se dedicó a crear una serie de videos para baristas a la cual llamó “Capuchinos decorados”. y ¡voila! Fue justo ahí cuando encontró en internet a David Schomer, dueño de la cafetería Espresso Vivace, quien también publicaba cursos en video con el nombre “Latte art”, con su característica diferencial que estaban enfocados al espresso. Por su lado, Schomer publicó su libro “Espresso coffee: Professional techniques”, en donde revela los métodos para dominar el arte latte en el año 1996, dos años antes de conocer a Lupi.

Estos dos maestros del barismo se pusieron en contacto en el año 1998 e intercambiaron material audiovisual, a modo de escuela para mejorar cada uno sus técnicas. Lejos de generar una discusión, aprovecharon el momento para aprender uno del otro y mejorar. Es así como se puede decir que ambos baristas son los padres del arte latte.

Y para el año 2013 Kazuki Yamamoto, un barista japonés muy reconocido, sorprendió al mundo con sus figuras en 3D a base de espuma en donde representaba a diferentes animales: gatos, pandas, jirafas, entre otros. En la actualidad, la popularidad del Arte Latte ha sobrepasado las escuelas gourmet y se crean desde figuras básicas, pero ya en algunas cafeterías encontramos dibujos de personajes de anime o súper héroes, y además ya pueden prepararte tu bebida de Arte Latte a color.

Así que si deseas aprender mucho más sobre este mundo increible, podes iniciar un Curso de Barista en nuestra Escuela.

¿Qué es el Bitter de Angostura?

Mucha gente por ahí ha visto la particular botella de bitter angostura en versión comercial, con su singular etiqueta tan característica. Pero quizas no conoce demasiado las particularidades y propiedades de este licor o este bitter tan especial. En definitiva son pocas las personas que realmente pueden explicar qué es el amargo de angostura, relatar algo de su historia, y mucho menos aún, responder a la pregunta del millón: “¿Cómo hacer tu bitter de angostura casero” o de manera artesanal?

Pero antes de incursionar en la particularidad del angostura, contemos un poco qué son los bitters más en general, y por qué últimamente muchos especialistas en tragos y cócteles los refieren como “el as en la manga” de los buenos bartenders.

Vamos por partes entonces: ¿qué es un bitter? Como definición general podríamos decir que los bitters son concentrados de sabores en estado líquido. En algunos casos, estos compuestos conjugan gran cantidad de especias, hojas, botones florales, hierbas, raíces, etc. Es decir que de algún modo son una suerte de preparado alquímico lleno de sabor, aroma y mucha magia.

En efecto: los bitters son preparados que los buenos bartenders utilizan con cuidado, delicadeza y sabiduría. Incluso en los últimos años en algunos círculos se ha vuelto a poner de moda que los elaboren de manera casera, como una forma de ponerle su impronta aún más personal.

Hoy son muchos los bares y restaurantes que están incorporando sus bitters artesanales en sus cartas, mezclando diversas especias con mano conocedora. Por ejemplo, son comunes los bitters de chocolate, los especiados y los de limón. Y los bitters amargos también están posicionándose con fuerza, entre ellos el amargo angostura, en el marco de esta evolución que en definitiva busca darle una impronta sumamente personal a los cocktails de autor.

De algún modo estos preparados conocidos como bitters conllevan una búsqueda bastante personal por parte de los bartenders. No obstante, se han divulgado recetas que indican cómo hacer tu bitter de angostura casero.

Amargo de Angostura

El angostura es una suerte de licor que ha ganado una popularidad enorme. Como bitter, es el que tiene el contenido aromático más impactante. Su sabor es claramente amargo. Y a nivel de contenido de alcohol es el que tiene la graduación más elevada (puede alcanzar casi el 45%).

En su composición contiene especias y hierbas, aunque su componente fundamental es el sándalo (concretamente la corteza), lo que le otorga ese aroma tan peculiar y único.

Ahora bien, ¿por qué el licor de angostura, esta bebida que es casi un preparado alquímico, es tan adorada por los bartenders de tantas partes del mundo? La respuesta es que el licor de angostura se usa para potenciar el sabor y aromatizar distintos preparados –tragos, cócteles, etc.-. Es decir, se utiliza muy a menudo como bitter en distinto tipo de bebidas. E incluso también puede usarse para ponerle una impronta más personal a nivel del olor y el gusto a ciertos preparados gastronómicos –particularmente en sopas y salsas, en cuyo caso cumple el rol de sazonar-.

En todos estos casos, el amargo de angostura se emplea en cantidades muy reducidas. Su uso tiene que ver específicamente con poner un “toque” particular en distintas mezclas.

Angostura Bitters

Dentro de los bitters que conforman esta gama conocida como bitter de angostura hay diferentes variedades. Por ejemplo el angostura orange es una bebida extremadamente versátil que combina especias y naranjas del trópico, y que resulta ideal para sumar en algún cóctel de ron (al que le otorga un sabor profundo y compensa el sabor dulzón). También es adecuado para sumar en un whisky, en un gin o en un vodka. Y además, es perfecto para agregar en un Martini seco. Por otra parte, las comidas también ganan mucho con este bitter, particularmente los mariscos, por ejemplo.

Lo curioso del amargo de angostura es que originalmente se empleaba para aliviar dolores de estómago. Los registros indican que para el año 1904 se otorgó en Venezuela la patente por un preparado de similares características al que hoy conocemos como bitter de angostura, que originalmente se concibió como un preparado aromático y tónico. Con el tiempo se advirtió que además multiplicaba el sabor de algunas comidas y bebidas, y les aportaba su peculiar aroma. Esto hizo que de a poco desapareciera su condición hogareña y hospitalaria para pasar a integrar las alacenas de los restaurantes y bares más conocidos en todo el orbe.

Bitter Angostura

Entre los refrescos, tragos y cócteles que se suelen potenciar con unas gotas de bitter angostura deben mencionarse por ejemplo: The Gunner, The Chapman, Rock Shandy, LLB, Pisco sour, Cuba libre, Mojito, Manhattan, G&T, Old fashioned, etc.

Este bitter es una suerte de pócima muy codiciada que se vende en botellas de tamaño escueto. En realidad, el amargo de angostura no es otra cosa que la marca más conocida y popular. En cualquier caso, ya sea en versión más casera o en elaboración industrial, el bitter angostura a esta altura es un ingrediente emblemático que no puede faltar en los bares y pubs más importantes del mundo. Y de hecho, si se presta la debida atención, se observará que el amargo angostura tiene un lugar destacado y bien ganado en las barras de los locales más afamados.

¿Qué es Flair Bartending?

La modalidad del flair bartending viene descollando como una de las disciplinas más atractivas y desafiantes para los bartenders. ¿Por qué razón? En esencia esta actividad del flair bartender pasa por unir la preparación y el hecho de servir excelentes tragos con la habilidad (flair) de hacerlo de manera encantadora y en “modo espectáculo”. Esta disciplina que de alguna manera tiene algo de acrobacia, de show y divertida interacción con los clientes, no se trata simplemente de sorprender con trucos o malabares rimbombantes: hay que hacerlo con estilo y gracia.

En rigor de verdad no existe una única clase de flair bartending. Esta disciplina en realidad agrupa a varios estilos que se despliegan además en contextos diferentes. Por ejemplo, el exhibition flair se distingue por su espectacularidad y es una variante empleada especialmente en torneos, en bares top y también en espectáculos propiamente dichos. Está signado por las largas coreografías que exigen gran preparación y alto nivel, en la medida en que al realizar estas rutinas el flair bartender usa por lo menos 5 botellas.

Por su parte, el working flair es un estilo más veloz que no está pensado para atraer la atención de los clientes, sino para acompañar la elaboración de cócteles, tragos y bebidas. Por lo tanto, esta variante emplea tanto frutas, como botellas, vasos y cocteleras. Es decir, es una variante más “realista”, ya que se despliega en contextos de servicio reales.

Flair, Encanto y Habilidad

La modalidad de flair bartending es por supuesto muy atractiva y potencia la actividad del bartender de un modo único. Por ello, es natural que muchos se vean tentados a practicarla y demostrar sus habilidades. Pero claro, para hacerlo conviene seguir algunas pautas fundamentales, ya que de otra forma el intento puede ser más contraproducente.

En principio, hay que decir que el flair bartending –en su variante de working flair, y mucho más en la orientada a la exhibición- exige mucha práctica. En tal sentido es importante que el bartender le dedique tiempo y que avance de modo progresivo. La sugerencia es ir ganando experiencia con las dos manos.

Esta disciplina se puede aprender en una buena escuela de formación de bartender, en la que en principio se aprenderá la variante de working flair, que es la que todo bartender que quiera dar un servicio diferencial y con estilo necesitará desarrollar. Es bastante común que el working flair de hecho forme parte de un curso específico de alguna escuela especializada en formación de bartender; una vez incorporadas las prácticas esenciales del working flair, algunos profesionales ya más entrenados podrán avanzar hacia la variante más acrobática del exhibition flair.

Ahora bien: naturalmente no será atinado llevar al flair bartending a un contexto laboral sin sentir la debida confianza. Es importante que el bartender sienta total seguridad y sepa qué es lo que puede conseguir, y qué no. Romper botellas o derramar bebidas en situación de servicio debido a la práctica del flair bartending podría hacer que el bartender pierda su prestigio, lo que puede traducirse muy rápidamente en pérdida de ventas por falta de confianza de los clientes.

Flair Bartending

Por otra parte, para la práctica de esta disciplina se deben usar las herramientas correctas, que en este caso se traducen en ciertos utensilios específicos –por ejemplo botellas que no sean de cristal- que ayudarán a ganar confianza sin tener que lamentar los inevitables incidentes propios del aprendizaje.

Obviamente, no hay que dejar que el flair bartending se coloque por delante del buen servicio: lo importante siempre es atender correctamente al cliente; luego vendrá el encanto y el show.

Por ejemplo, sería un total desatino que el bartender practique esta modalidad en una situación en que se haya tomado algún que otro trago. Además, es importante que si va a efectuar dinámicas de flair bartending lo haga con los utensilios apropiados, el calzado y la vestimenta que corresponde, no solo por temas de estilo y confianza, sino también por cuestiones de seguridad. Y en tal sentido también será apropiado que coloque una alfombra debajo de la barra.

Flair Bartender

El flair no es una novedad en el ambiente del bartending. Tiene una historia de un siglo y medio, aproximadamente. No obstante, a partir de la década de 1980 alcanzó una notoriedad singular. En esencia requiere que se efectúen movimientos con suma eficiencia y con un estilo y una “onda” especial.

En un contexto de práctica de flair el bartender lanza y hace girar las botellas y también distintos elementos que usa para elaborar sus tragos y cócteles, todo ello con sumo equilibrio y elegancia. Lo importante es realizar movimientos y trucos evitando que haya derrames de bebidas. Con lo cual lo que se requiere es una exactitud perfecta.

El dominio del flair le da al bartender un diferencial que lo posiciona como un experto que le pone encanto a su trabajo cotidiano. El flair bartending en tal sentido es un recurso que brinda innovación, frescura y originalidad a la tarea del bartender. Es una práctica que suma emoción, que resulta divertida y sirve mucho a los fines de promocionar un bar o una barra.

Aprender las destrezas que supone al arte del flair bartending, con la vistosidad que requiere, lleva su tiempo. Como decíamos, hoy los interesados en dominar los fundamentos de esta disciplina tienen la posibilidad de practicar e incorporar las técnicas en una escuela de bartender que capacite en working flair a través de un curso especializado.

Esta modalidad de flair bartending en definitiva le suma un encanto al trabajo de elaborar y servir buenos tragos. Y como tal es una fantástica herramienta de marketing, que suma espectacularidad, estilo y alegría, factores fundamentales en situaciones de ocio y disfrute como son las que se generan en todo bar que se precie de tal.

Propiedades del Té Verde

El té verde tiene una larga historia como elemento constitutivo de los rituales de sanación y los procesos de prevención de diversas dolencias del cuerpo y el espíritu en las culturas orientales. Pero en Occidente también es cada vez más buscado por las personas que han tenido la oportunidad de descubrir, probar y conocer las propiedades y beneficios del té verde.

Pero empecemos por lo más básico: ¿qué es el té verde?, o más bien, ¿de qué es esta infusión? Como su nombre lo sugiere, este té se elabora con los brotes y hojas de un vegetal. ¿Qué planta es esta de la que hablamos? La camellia sinensis, un vegetal que está muy bien provisto de compuestos fenólicos, que además de actuar como importantes nutrientes tienen cualidades antioxidantes.

La particularidad de esta planta es que al preparar la infusión pasan al líquido una porción considerable de sus compuestos solubles. Esto hace que al tomar el té verde incorporemos aminoácidos, vitaminas y diversos nutrientes.

Si bien este té es de origen oriental y de hecho las variedades de mayor calidad provienen de China y Japón, su producción ya se realiza con cierta fluidez en distintos puntos del planeta. Las variedades chinas más famosas son el Gunpowder, el Maofeng y el “Pozo de Dragón” (Lung Ching). Por su parte, las variantes japonesas más prestigiosas son el Matcha, el Gyokuro y el Sencha.

Ahora bien, ¿para qué sirve y en qué ayuda el té verde? ¿Qué contiene esta infusión, y por qué viene ganando tanto prestigio en el mundo entero? Pues bien, en primer lugar hay que decir que este té tiene poderosas cualidades antioxidantes. En este sentido a la hora de cuidar la salud de las personas el factor que distingue a esta infusión es que tiene alta concentración de catequinas.

El Té Verde como Antioxidante

Decíamos entonces que entre las ventajas que distinguen al té verde de otros tipos de tés, hay que destacar su condición antioxidante. Los flavonoides y las catequinas en alta concentración protegen contra enfermedades cardiovasculares. Además previenen el envejecimiento.

En la elaboración del té verde se aplican métodos de fijación en los que se aplica calor para evitar que las hojas de la planta se oxiden. En Japón este proceso se efectúa al vapor. Por su parte en China se realiza en hornos, woks y/o sartenes. Esta diferencia luego se traduce al sabor del té, sumando a las propiedades antioxidantes y medicinales del té verde otra clase de particularidades también a nivel del sabor y el aroma.

Los beneficios del té verde como antioxidante están vinculados además con la cosecha. Las hojas más jóvenes ofrecen mayores propiedades antioxidantes. Por ello la sugerencia es preparar té verde no en bolsitas ni en saquitos (que suelen contener hojas más avejentadas), sino en hebras.

Para Qué Sirve el Té Verde

Diversos estudios coinciden en señalar que el té verde posee toda una serie de propiedades medicinales. En principio cabe detenerse en las propiedades del té verde como anticancerígeno: en tal sentido su mayor efecto es contra el cáncer de vejiga, ovario, pulmón, mama, gastrointestinal y de próstata. ¿Por qué razón? Porque el té verde aporta antioxidantes que actúan como quimiopreventivo, es decir, evitan que crezcan las células enfermas y limitan el daño que generan los radicales libres a nivel celular.

Pero además de tener estos efectos anticancerígenos, esta infusión de origen oriental fortalece el sistema inmunitario y ayuda a relajarse, y por lo tanto colabora para evitar el estrés. Las propiedades curativas del té verde hacen que también colabore para proteger tanto al cerebro como al corazón de distintas afecciones vasculares. Y en la medida en que incrementa el metabolismo, también previene la obesidad. ¿Cómo lo hace? Al aumentar el metabolismo el té verde induce a un mayor gasto de energía. Y también facilita la digestión.

Por otra parte, se estima que el té verde con sus propiedades medicinales ayuda a prevenir la fibrosis hepática y los casos de Alzheimer Y también colabora en el control de la diabetes.

Además, el té verde tiene propiedades antivirales, antibacterianas, antiinflamatorias y antimutagénicas. Es decir que se trata de una medicina integral que previene muy diversos tipos de dolencias.

En Qué Ayuda el Té Verde

Las propiedades curativas del té verde son amplias y reconocidas. Pero no son las únicas. Para la gente que lo busca por el lado de la estética, esta infusión mejora el look de uñas y piel (por mayor hidratación), retrasa la formación de arrugas y tiene propiedades anti-age (al moderar el daño generado por los radicales libres a nivel del envejecimiento celular). De hecho, al té verde también se lo conoce como la infusión de la juventud eterna.

Hoy en día los beneficios del té verde antioxidante pueden llegar a todos los consumidores, ya que esta infusión se vende en múltiples dietéticas, tiendas online y hasta en supermercados. Y es común que se presente en cápsulas o bolsitas, y también en polvo soluble.

Actualmente, cada vez más personas conocen qué es el té verde y valoran su importante aporte a la salud. Pero además del prestigio que tienen las propiedades curativas del té verde, mucha gente también busca preparar té verde para bajar de peso.

A la hora de adelgazar los beneficios del té verde pasan por su poder para oxidar grasa. Como también estimula el metabolismo, permite quemar mayor cantidad de calorías. Obviamente esto ocurrirá y se potenciará en la medida en que la persona además de tomar té verde realice un cambio positivo a nivel de su calidad de vida, que se traduzca en la realización de ejercicio recurrente y en el cambio hacia una alimentación saludable.

Cocinar Comidas con Vino

No se trata solamente del famoso maridaje -esto es, de la combinación de una buena comida con un buen vino-. Es sabido que el vino también se usa para cocinar, es decir, como un ingrediente más de la gastronomía que en ocasiones –cuando se lo sabe elegir y utilizar- pone un toque de distinción exacto, colabora para realizar una serie de funciones y se presenta como un fantástico recurso para el buen cocinero.

Pues bien: aquí van algunos tips para cocinar comidas con vino. En principio es importante que se elija un vino blanco o vino tinto para cocinar de la mejor calidad posible. Lamentablemente, es bastante común que a la hora de cocinar algunas personas usen vinos de baja categoría –ya sea muy astringentes y ácidos-, o muy salados-; y esto naturalmente se va a notar a la hora de probar el plato que se prepare. Con lo cual la primera recomendación es seleccionar vinos que realmente se disfrutarían al tomarlos por sí mismos.

Vino para Cocinar

Ahora bien, como tema general, ¿qué sentido tiene cocinar con vino? Si bien el vino se usa siempre como complemento y para acompañar, lo cierto es que las comidas con vino adoptan sabores y texturas especiales. Por otro lado, a esta bebida espirituosa también se la puede usar como un ingrediente extra en los preparados.

Entre las funciones importantes del vino para cocinar cabe destacar las de aglutinar sabores, marinar y caramelizar. A continuación, nos detendremos un poco más en cada una de estas funciones, lo que naturalmente se podrá profundizar en nuestros cursos de gastronomía.

Decimos que el vino es un ingrediente que aglutina en la medida en que permite unir los distintos sabores de una comida y además facilita el desprendimiento del aroma de los diferentes ingredientes.

Además, el vino sirve para marinar alimentos antes de la etapa de cocción. Este paso permite suavizar sabores y enfatizar aromas, y es habitual que en esta instancia al vino se le sumen especias, frutas y hortalizas. Por ejemplo, es bastante frecuente que se recurra al marinado de la carne que se obtuvo en una jornada de caza, a efectos de suavizar la acidez que puede quedar como producto de la muerte violenta.
Además, el vino para cocinar también se emplea para caramelizar jugos de asados o salteados, a efectos de incorporarlos a alguna salsa, por ejemplo.

Comidas con Vino Tinto

Por otro lado, para responder a la pregunta de para qué sirve cocinar con vino, también resulta interesante detenerse a evaluar qué puede aportar un vino a una comida. En tal sentido, debe distinguirse en función de las particularidades de cada vino: por ejemplo, un vino reserva aportará sutiles toques de coco, vainilla y madera; en cambio los vinos que fueron almacenados en barrica poseen influencias más cercanas a alguna especia, siempre dependiendo de su singularidad.

Por otro lado, obviamente no será lo mismo preparar comidas con vino tinto, que una comida con vino blanco o rosado. El tinto está especialmente indicado para preparar salsas de tono oscuro, o para elaborar carnes u otras comidas con alto contenido proteico, ya que son las proteínas las que en última instancia absorberán una porción considerable de la astringencia y la coloración del tinto.

En todos los casos, la indicación es aguardar a que se evapore el alcohol del vino, para lo cual lo apropiado será verterlo cuando se inicia la cocción.

Por lo demás, cabe destacar que el efecto del vino sobre los sabores se verá recién después de unos quince minutos en el fuego. Las buenas prácticas sugieren cocinar con vino a fuego lento, para que no se dañen las propiedades de esta bebida.

Luego, para cada tipo de preparación convendrá utilizar un tipo especial de vino, tanto en lo que concierne a su estilo como a su longevidad. Esos tips más específicos para cocinar comidas con vino se ven en detalle en nuestros cursos de gastronomía.

Los argentinos somos muy “amigueros” y las salidas a bares, boliches y pubs para charlar, danzar y compartir tragos constituyen una de las pasiones de personas de muy diferentes edades. Obviamente al seleccionar 10 tragos típicos y clásicos elegidos por argentinos se corre el riesgo de caer en reduccionismos algo injustos. No obstante, nos parece un lindo juego este de intentar determinar qué tragos o cócteles son los más populares en Argentina.

Para captar este interés por los cócteles y tragos, los pubs, bares y discos que buscan convertirse en epicentros de las noches Argentinas contratan bartenders experimentados. Pero, más allá del sello propio que puedan darles estos expertos a sus creaciones más personales, hay algunos tragos y cócteles que no pueden faltar en una barra donde se nucleen argentinos de distintas generaciones.

Tragos Más Populares en Argentina

Entre los cócteles más populares en Argentina hay uno que sin dudas pica en punta: el daiquiri de durazno, ananá o frutilla. Es uno de los favoritos del público femenino. Mucho mejor si se sirve bien decorado, con pulpa de frutas y en copas elevadas.

Y si hablamos de clásicos, a esta altura el fernet cola con mucha espuma y hielo es indudablemente una marca de identidad argenta, y cuenta entre los tragos populares de Argentina. Por su fuerte arraigo en múltiples estratos sociales, este trago amargo con sabor a hierbas es a todas luces un “must be” hoy en las discos, boliches, bares y pubs de todo el país.

Quizás por sus reminiscencias playeras, o por el amor secreto que los Argentinos manifestamos por la alegría brasileña, la caipirinha es otro clásico que sigue en el top ten de los tragos más populares en Argentina, ya sea que se lo prefiera con cachaça o con vodka. Ahora bien, a este trago no le falta competencia, ya que actualmente muchos argentinos prefieren refrescarse con un mojito bien servido, con su correspondiente ramita de hierba buena o de menta.

Pasarán los años, pero el gin tonic con una rodajita de limón claramente quedará como un trago que a los argentinos de los distintos niveles etarios les recuerda al verano, y por eso lo toman durante todo el año. ¡Otro clásico que se toma en múltiples variedades y que merece estar en toda lista de los 10 tragos típicos y clásicos elegidos por argentinos!

Cócteles más populares en Argentina

En los boliches el trago que hace furor es indudablemente sex on the beach. La combinación de vodka con naranja, arándanos y durazno da como resultado un trago perfecto para desinhibirse y ganar las pistas de baile.

Otro cóctel dulce y fresco que ganó relevancia en los últimos años –para quitarse la sed, pero sin caer demasiado rápidamente en las garras de la embriaguez- es garibaldi. Combina campari y jugo de naranja más una rodaja y azúcar para decorar.

Ron con cola más limón es igual a cuba libre: este trago también es un clásico que tiene muchos fanáticos en nuestro país.

Spritz es otro trago muy elegido y que aporta glamour: combina vino espumante, limón y bitter con soda.

Otro clásico inoxidable es negroni: en su versión original conjuga vermú más gin más bitter, aunque con los años fueron apareciendo múltiples variaciones que suman diferentes especias.

Si bien no podríamos decir que cuente entre los tragos más populares en Argentina, al julep corresponde destacarlo porque últimamente también se puso muy de moda. Es un mix amargo y fresco que conjuga bitter, menta y pomelo y que está ganando popularidad a pasos agigantados.

Más allá de estas variantes concretas que destacamos, en los bares y pubs del país se redescubren distintos tragos populares de Argentina de antaño, como Clarito y Pato. Y también hay una tendencia a sumar ingredientes muy argentos en los cócteles y tragos, como la yerba mate, las frutas de estación y hasta el malbec.

La historia del vino argentino está muy vinculada con la etapa de la conquista. Los colonos españoles fueron los que trajeron sus prácticas agrícolas relacionadas puntualmente con la vitivinicultura, y con ellas los saberes ligados a la vid y su cultivo.
Los primeros registros de presencia de la vid en la región sudamericana se remiten al siglo XVI: promediando esa centuria llegaron especies de vid a Perú (Cuzco). De allí, pasaron a territorio chileno y los textos de historia de la vitivinicultura argentina indican que luego se introdujeron y propagaron por las zonas noroeste, oeste y centro de nuestro país.
Por otra parte, la leyenda del vino argentino está vinculada con dos consumos y usos iniciales: el de los soldados –que recurrían a las pasas y al vino por su condición calórica-; y el de los misioneros católicos, que cultivaban la vid cerca de los monasterios para tener vinos para la misa y demás celebraciones religiosas. De hecho, los miembros de la orden jesuita destacaban los vinos de Cuyo por su fortaleza y generosidad, y por su capacidad de viajar largas distancias sin arruinarse.
Las áridas tierras de las provincias de San Juan y Mendoza fueron el foco donde se localizaron los viñedos iniciales, allá por los años 1570 a 1590. Con el tiempo esas primeras experiencias de producción de vino darían lugar al poderoso despliegue de la vinicultura argentina, haciendo que esas regiones semidesérticas se llenaran de verde y de vida.

Historia de la Vitivinicultura Argentina

En esas provincias lindantes con la cordillera de los Andes, el clima y las adecuadas propiedades del suelo hicieron que la actividad despuntara y tuviera un desarrollo bastante veloz, al punto que la historia del vino argentino indica que ya para comienzos del siglo siguiente la producción fuese lo suficientemente importante como para salir a buscar nuevos mercados –básicamente Buenos Aires-.
El año 1853 marcó un hito para la historia de la vitivinicultura argentina: mientras la Constitución nacional le daba un nuevo marco organizativo al país y arribaba el ferrocarril con su empuje transformador, se fundaba en el país la escuela de Agricultura y se dictaban leyes de tierras y aguas que condujeron a la formación de colonias. Muchas de ellas fueron conformadas por europeos que traían al país su conocimiento técnico para el manejo de los viñedos y también variedades de vid para elaborar productos ya de mayor calidad (vinos finos).

Cuando el siglo XIX arribaba a su fin, por otra parte, empezaron a usarse barriles de madera a gran escala. Ya por entonces el ferrocarril llegaba a Buenos Aires y Mendoza se transformó en el centro vitivinícola clave del país, aunque en otras zonas –San Juan, La Rioja, Salta, Catamarca- también se evidenciaban desarrollos relevantes.
Inicialmente en el país se cultivaban las variedades de uvas criollas –tintas y blancas-. Pero en 1860 llegaron las primeras uvas malbec al país –concretamente a Mendoza, donde se creó la primera escuela de vinos-. Luego, con los años fueron llegando otras cepas como cabernet, chardonnay, merlot, semilion y pinot.

Leyenda del vino argentino

Durante la primera etapa del desarrollo de la vinicultura en el país, la producción se orientaba mayormente hacia el mercado interno. El típico vino común de mesa se instaló como un ícono de las reuniones de las familias argentinas y llegó incluso a configurar una suerte de marca identitaria. La caída del consumo per cápita llevó a una crisis a comienzos de la década de 1980, que se tradujo en la pérdida de amplias tierras de viñedos. En parte esa producción se recuperó una década más tarde, pero ya con variedades de uva más sofisticadas en un contexto donde el consumo promedio había caído notablemente en el país.

Hoy la Argentina es un importante productor de vinos, con productos reconocidos mundialmente por su calidad y con más de una escuela de vinos. En 2019 nuestro país exportó casi 313 millones de litros, una cifra 13,3% superior a las ventas de 2018. De ese total, el 61% fueron vinos fraccionados, y el 39% vinos a granel. Con respecto a las categorías, el 67,5% de lo exportado correspondió a varietales.
A nivel de consumo interno, durante los diez primeros meses de 2019 el vino creció 1,4%, en un contexto en el que otras bebidas –como licores, gaseosas y cervezas- experimentaron caídas.

Hacer medialunas ricas y de manera veloz es una aspiración de muchos aficionados a la cocina. Y no es para menos: elaborar esta deliciosa factura siguiendo la receta tradicional puede resultar bastante complejo y demandar mucho tiempo. Por eso hasta los más afectos a la producción culinaria artesanal y casera muchas veces terminan cediendo a la tentación de comprarlas en la panadería. Y esto hasta cierto punto tiene su lógica.
Pero antes de ceder a esta tentación, les invitamos a probar esta receta sencilla sobre cómo hacer medialunas caseras que se puede resolver en tres simples etapas. Se trata de una receta que proponemos en el marco de nuestro curso de panadería que permite elaborar medialunas deliciosas, blandas por dentro y crocantes por fuera. Es una receta súper práctica que, aunque tal vez no siga las pautas convencionales, ayudará a paliar con éxito el deseo de comer este manjar sin tener que dedicar varias horas a su elaboración.
Como veremos, no es precisamente una receta de panadero sobre cómo hacer medialunas de manteca, ni de grasa, ya que en este caso ¡no usaremos ni grasa ni manteca! Y aún así, ¡podremos hacer medialunas exquisitas!.
La principal ventaja de esta receta que indica cómo hacer medialunas caseras fáciles es que no exige realizar el empaste mantecoso sobre la masa, que tanto se jactan de dominar algunos reposteros, pero que en los hechos termina haciendo que la tarea se torne larga y poco menos que ciclópea. ¡Y otra ventaja es que con los ingredientes que detallaremos debajo se pueden elaborar un buen número de madialunas!

Ingredientes
350 gramos de harina 0000.
150 cc de leche.
40 gramos de levadura fresca.
2 huevos.
Ralladura de limón.
Esencia de vainilla (1 cucharadita).
Azúcar (1 cucharadita).
Aceite neutro (1 cucharadita).

La receta, paso a paso
Etapa previa a la fermentación
En esta etapa, que es anterior a la elaboración de la masa, lo que se busca es cerciorarse de que la levadura tendrá el efecto esperado. Hay que colocar leche tibia en un bol, se agrega una cucharada pequeña de harina y otra de azúcar. Y luego se suman unos 15 gramos de levadura. Se mezcla y cuando se logró la unión de todos los elementos se tapa el bol y se deja descansar la mezcla unos 15 minutos. El resultado esperable es la formación de espuma.

B- Elaboración de la masa
Ponemos la harina 0000 en un bol de dimensiones mayores y realizamos un hueco en el centro. Ubicamos allí la leche, un huevo, una cucharadita de aceite neutro y el azúcar. Luego comenzamos a unir todos estos elementos con la harina, desde el centro hacia el perímetro. Mientras armamos la masa agregaremos la ralladura de limón y la esencia de vainilla (apenas un chorrito). Por último, antes de completar el armado de la masa, sumaremos la espuma de levadura que elaboramos en el paso A.
Seguidamente nos ocuparemos de mezclar bien los ingredientes hasta que la masa adquiera la forma de bollo. A continuación desplegaremos el mismo sobre la mesada y lo amasaremos como corresponde. En caso de que noten que la masa se encuentra demasiado pegajosa, se podrá sumar algo de harina; caso contrario, si está demasiado seca, se podrá sumar algo de leche.
Una vez que el bollo esté listo y no presente rugosidades, se lo deberá dejar tapado durante una hora en situación de reposo (mejor si el lugar tiene una temperatura tibia).
Una vez que el bollo duplique sus dimensiones, se lo amasará un rato más a efectos de quitar el gas de la masa. Y luego lo estiraremos con un palo de amasar, para lograr que la masa quede lo más fina que se pueda.

Dar forma a las medialunas
En esta etapa cortaremos la masa en dos grandes tiras, usando un cuchillo liso. A partir de esas tiras cortaremos una serie de triángulos. Tomaremos alguno de estos últimos desde la base (colocando los dedos en cada uno de los ángulos). Y luego enroscaremos la masa desde la base armando un rollito hasta la punta del triángulo. Por último, a cada rollito tocará darle forma de medialuna.
Con todos los triángulos obtenidos a partir de nuestra masa, repetiremos este último proceso. Y finalmente, cuando todas las medialunas estén conformadas, las colocaremos en una fuente para que reposen una vez más y tengan su segunda instancia de levado. Una vez que dupliquen sus dimensiones, las pintaremos con huevo y las hornearemos a 180º. Y cuando estén doradas, las retiraremos del horno.

¡Eso es todo! Y ahora, ¡solo queda relamerse con estas exquisitas medialunas caseras!